La
pelota fue su medio de vida. Por ella, desde muy chico debió
acostumbrarse a vivir lejos de su pueblo natal…y cerca
de su sueño. Liniers, Huracán de Tres Arroyos,
Ferro, Defensa y Justicia, Racing Club de Avellaneda, Talleres
de Córdoba, Everton y Colo Colo. Un camino tan largo
como sacrificado, que hoy está dando sus frutos…
/ Luciano Delgado y Juan Manuel Tucci – Fútbol
de Liga.
¿Como
tomas tu actualidad?
Muchos creen que para mí es una revancha, pero yo
no lo tomo así. Hice el camino mas largo de todos:
arranque desde la Liga del Sur y pasé por todas las
categorías hasta llegar a Racing, donde tuve la desgracia
de jugar poco y retroceder. Después salió
lo de Chile y llegar a Everton con un técnico como
Nelson Acosta que siempre confió en mí. A
partir de ahí, agarre una confianza bárbara
y terminamos siendo campeones. De a poquito me gane un nombre
en Chile, hasta me compro Colo Colo.
¿Qué
recuerdos guardas de tu infancia en Algarrobo?
Me crié en el campo, por que mis viejos vivían
ahí. A los pocos años nos mudamos al pueblo.
Hice toda la escuela ahí, hasta quinto año,
porque me vine a Bahía a terminar la secundaria.
Iba a la media 3 con el “Tofe” Blanco. Como
acá éramos un desastre, los últimos
seis meses los hicimos en Algarrobo por que era más
fácil… (risas).
¿Al
fútbol ya jugabas de chiquito?
Desde chiquito… Iba a la escuelita del club Juventud
Unida, aunque en mi pueblo soy hincha de Agraria. Me acuerdo
mucho de los torneos mundialitos, contra clubes de muchos
lugares, eso era muy lindo.
¿Cómo
llegaste a Liniers?
Se hace un premundialito en Algarrobo y jugamos contra Liniers.
Ahí me ve “Tato” Jambrina y me invitó
a venir, para jugar con ellos. Arranque viniendo una vez
por semana a entrenar y los sábados a jugar. Después,
ya más grande me instale en Bahía.
Debutaste
muy chico en Liniers en Mar del Plata
Si, con 16 años…contra Banfield. Me llevó
Néstor Herrero y entré 15 minutos. La primer
pelota que agarre me tire dentro del área y Puliafito
le pedía penal al arbitro. Entonces yo le digo: “deja
Pulia, si me tire”. Ahí me empezó a
putear a mi, tenia sus rajes el “Pulia” (risas).
Y a la semana siguiente jugué contra Villa Mitre
en la liga local, ganamos 4 a 3 e hice mi primer gol.
¿Te
quedó la bronca de no haber sido campeón con
el “chivo”?
Si, mucha. Tuvimos grandes planteles y no pudimos ser campeones.
Recuerdo que cuando me entregan el “Fútbol
de Liga” de oro en 2002, a los pocos días salio
lo de Huracán de Tres Arroyos y me tuve que ir. En
un futuro de mi carrera no descarto terminar allí.
Olimpo
estaba en pleno auge tras el ascenso a Primera. ¿Nunca
te sondearon?
Si, tuve una reunión con Ledo en su casa. Echaniz
también me llamaba seguido a casa. A mi me hubiese
gustado la idea de ir, porque era un paso importante. Liniers
quería dinero a cambio de mi pase y Olimpo no quería
poner nada. Entendí a los dirigentes lo que pidieron,
porque son clubes que necesitan dinero para llevar las cosas
adelante.
En
Tres Arroyos compartiste plantel con Rodrigo Palacio…
Si, y allí hicimos una gran amistad, pese a que jugábamos
poco juntos. El primer año yo me rompí el
peroné y habré llegado a jugar 3 partidos
con él como mucho... Después el se fue a Banfield
y yo seguí en Huracán. Conseguimos el ascenso
a Primera y no seguí en el club. Tenían la
opción de comprar mi pase y en ese momento, los dirigentes
tenían otras prioridades, como la de remodelar el
estadio.
Algo
raro…
Si, pero la mentalidad de los dirigentes no les permitía
ver más allá. Así les fue que terminaron
yéndose al descenso en primera y en la actualidad
están en el Argentino A.
¿Es
verdad que vos le enseñaste a manejar a Rodrigo?
(risas) Sí, en Tres Arroyos... Mi viejo iba los findes
y él usaba el auto para aprender. Nos íbamos
a las afueras de la ciudad y al principio era un desastre.
Una vez la tía le presto un Fiat 128 que casi lo
choca todo. Después agarro viaje y aprendió
(risas).
¿Qué
hay de cierto sobre la historia que relata que, con Rodrigo,
volvían a dedo de Tres Arroyos a Bahía?
Si, es verdad. Lo que pasa que nosotros entrenábamos
los sábados a la mañana y recién a
la noche había colectivo para Bahía. No queríamos
esperar por que perdíamos mucho tiempo, ya que el
domingo teníamos que estar de vuelta. Teníamos
un amigo, “Carli” de Tres Arroyos, que nos llevaba
al peaje y de ahí hacíamos dedo.
Una vez enganchamos un camión que nos paseo hasta
Punta Alta, perdimos mucho tiempo, nos hubiera convenido
irnos en el colectivo de la noche porque llegamos al mismo
horario, no te imaginas la calentura de Rodrigo… (risas).
¿Qué
te dejo el paso por Ferro?
La verdad que ahí creo que me equivoque. Debería
haberme quedado en Huracán. Pero vino Mascardi, me
compro el pase e iba firmar un contrato mejor al que tenia
en Tres Arroyos. La relación con la gente no fue
buena, me lesione y termine jugando muy poco.
Para
la gente de Florencio Varela sos ídolo. Cómo
fue la experiencia de Defensa?
Llegué faltando poco para que comience el torneo,
a falta de ofertas fui a Defensa. Jugué los segundos
seis meses en buen nivel, aunque necesitábamos una
gran cantidad de puntos, por eso terminamos jugando la promoción
donde nos salvamos con gol mío en el ultimo minuto
ante Morón.
No se si soy ídolo, pero recibí mucho afecto
de toda esa gente. Ese gol significo mantener la categoría
y de manera agónica. Todos los 3 de Junio me invitan
a la conmemoración de esa fecha, pero no puedo ir
por que no estoy en el país. Es algo muy lindo que
hagan eso, porque se que mi nombre será recordado
en el club.
¿Qué
te sorprendió de tu llegada a Racing?
En ese momento también estaba la chance de Nueva
Chicago, pero preferí la de Racing por todo lo que
significa el club. Fue raro, por que llegue en el combo
con el pase de Facundo Sava, estaba Mostaza Merlo que ni
me conocía. Al principio no me sentía importante.
Pero después conocí un grupo bárbaro,
uno de los mejores que integre. Quedó una gran relación
con el “Mumo” Peralta, con quien hablo seguido
y nos hicimos amigos…También el “Piojo”
López me ayudó mucho cuando estuve allí.
No había tranquilidad para jugar, por el problema
de los pagos. Ahora parece que esta mas ordenado.
Después
volviste a jugar Nacional B, con Talleres de Córdoba
Yo no quería bajar de categoría, pero bueno,
tuve que recalar en Talleres, otro club con problemas. Estaba
Capitano, que me llamo y al principio no me ponía,
después termine jugando. Fue difícil que el
club logre resultados deportivos, con todo lo que lleva
atrás, los otros problemas.
¿Cómo
llegas a Chile?
A Talleres había llegado Rubén Insua, y separo
siete jugadores, entre los que me encontraba yo. El tipo
no nos conocía y de la nada nos mando a entrenar
solos. Yo no me quería quedar así, y hablé
con el presidente. De común acuerdo rescindí
el contrato.
Estuve esperando y fueron horas terribles, donde estaba
muy nervioso porque no salía nada.... Hasta que me
llamaron de Everton y arregle rápidamente.
Tu
vida futbolística dio un giro a partir de ese momento...
Si, absolutamente. Nelson Acosta me dio la camiseta y la
confianza que necesitaba. El club salió campeón
después de 32 años y hasta llegue a jugar
la Copa Libertadores. A los tres meses que estuve en el
club, ya me habían comprado el pase.
No
te castigabas nada viviendo en Viña del Mar…
(risas) Fue lo mejor que me podría haber pasado…
Lo primero que hice cuando me llamaron fue entrar a Internet
para ver donde estaba Everton. Yo creía que era de
Santiago, pero ahí me di cuenta de que estaba en
Viña, una ciudad hermosa. Tiene una calidad de vida
espectacular, el año y medio que estuve la pase de
diez.
La gente me trato muy bien, algunos a lo último se
enojaron por mi ida a Colo Colo, pero son cosas que pasan
y espero que ahora me hayan entendido.
Las
finales fueron tu trampolín
Si. Los dos goles al Colo Colo en 2008 me dejaron muy bien
visto dentro del fútbol chileno, una de las razones
por las cuales estoy ahora en el club más grande
del país.
Y pensar
que ese partido lo jugaste lesionado, ¿no?
Es así, arrastraba una pubalgia que me molestaba
pero no me lo quería perder por nada del mundo.
¿Cómo
te trata el chileno?
No puedo reprochar nada, nunca me diferenciaron por ser
argentino. Tienen mucho respeto, son ordenados y no hay
violencia en los estadios. Es mas tranquila la pasión,
no hay tanta locura como acá, que se puede llegar
hasta matar por el fútbol.
En el sentido de la prensa, hay poco análisis, no
es como acá, no se le da tanta importancia quizás
porque no hay muchos periodistas que sepan de fútbol.
Es
inevitable preguntarte sobre el boom Bielsa en Chile
Si, fue una revolución. El fútbol ha cambiado
mucho desde su llegada. Él va mucho a ver partidos,
más que nada de los clubes grandes. Le cambio la
mentalidad al jugador chileno. Le costo al principio pero
le dio sus resultados.
Un
debut especial tuviste en Colo Colo
Si, fue en la Isla de Pascua, un lugar muy representativo
en Chile. Era por la copa del país, y lo teníamos
que ganar si o si. La cancha era un desastre, era como ir
a jugar al Parque de Mayo (risas) y el equipo rival (Rapa
Nui) también… pero por suerte lo tomaron como
un juego y todos contentos.
¿Qué
balance haces de este 2009?
Muy bueno, por el paso a Colo Colo y además terminar
saliendo campeón del Clausura que no es poca cosa.
En lo personal había arrancado mal, porque tenia
cuatro partidos de suspensión y si a eso le sumamos
que al principio al equipo no le salían las cosas
como quería... no era nada auspicioso. Habían
llegado varios jugadores y los resultados no estaban a la
vista.
Y apareciste
justo en el partido que Tocalli estaba a punto de ser despedido…
Si. Con Ñublense, de local, nos habían dicho
que si empatábamos o perdíamos el técnico
se iba. Arrancamos abajo uno a cero y metí tres goles,
con los que ganamos 3 a 1. Después jugamos con la
U el clásico y volvimos a ganar. A partir de allí
comenzó la levantada del equipo, que nos llevó
hasta el título.
¿Qué
diferencia encontraste entre Nelson Acosta y Hugo Tocalli?
Nelson es una persona ya grande, que estando al frente de
la selección ha tenido muchos problemas, por dejar
pasar algunas cosas que él me ha contado. Ahora como
que no tolera nada...
Con él tenia una relación espectacular, siempre
le voy a estar agradecido porque fue quien me otorgó
continuidad. Como técnico es muy simple, conoce mucho
el fútbol chileno.
De Tocalli me sorprendió su tranquilidad, muy buena
persona. Uno siempre saca cosas de todos, pero Hugo tiene
mucho contacto con el jugador, consulta cosas y dialoga
seguido.
¿Hay
ofertas por vos?
Mi pase pertenece al club, ellos me compraron en Junio.
Me han llamado, pero son solo sondeos. De Francia tuve uno,
aunque no me hago muchas ilusiones. Como no tengo pasaporte
comunitario, no pienso mucho en irme.
¿Buscas revancha en la máxima división
del fútbol argentino?
Se que en algún momento la chance la voy a tener,
y espero que sea en un equipo importante. Por ahora es muy
difícil, porque mi pase es de Colo Colo y no va a
pedir dos pesos.
Súper Mirage!
¿Cómo
eras con el estudio?
No era un fenómeno, pero me iba bien. Me llevaba
una o dos materias, termine quinto sin repetir, aunque me
quedaron dos o tres materias por rendir.
¿Tenías
planeado estudiar algo?
No sé… desde muy chico siempre tuve en claro
que quería ser futbolista. Es lindo recibirse de
lo que uno le gusta, pero nunca pensé en alguna carrera.
¿Qué
te faltó para seguir creciendo en las inferiores
de Boca Juniors?
Con 14 años había quedado… Pero era
muy chico, extrañaba y decidí volver. En mi
categoría no llegaron demasiados jugadores, tenía
de compañeros a Pablo Jerez (ahora en Huracán)
y al recordado Gustavo Eberto.
¿Qué haces durante tus tiempos libres
en Santiago?
Como entrenamos a la mañana, me queda toda la tarde
libre. Llego, como algo y después duermo la siesta
un rato. Mi novia va al gimnasio y por ahí salimos
a pasear o hacer compras. Vivo en un departamento, en una
zona linda, cerca de un shopping.
Por suerte también llegan algunos canales argentinos
para ver televisión. Esta América y también
tengo TyC Sports. Los fines de semana miro mucho fútbol
argentino.
¿Qué
es lo que más se extraña?
Y cuando juego un sábado por ejemplo, tener la noche
libre para comer un asado con amigos…por ejemplo.
Igualmente estoy muy acostumbrado, ya que de chico he estado
lejos de casa.
Fuera
del fútbol ¿cuál fue tu momento más
feliz?
No sabría decirte… creo que los momentos mas
felices aún están por llegar. Puede llegar
a ser cuando sea padre. Lo importante vendrá en el
futuro, soy muy joven todavía. Tengo momentos felices,
pero no uno que se distinga de los demás.
Después
del retiro, ¿te gustaría seguir ligado al
fútbol?
Eso hablaba con mi vieja el otro dia. Todavía no
lo tengo definido, queda mucho tiempo y hoy no me veo como
técnico. Es jodido el ambiente, aunque uno nunca
sabe lo que puede llegar a pasar.
¿Cuál fue el momento en el cuál
lloraste por el fútbol?
Soy medio duro, imaginate que cuando salimos campeones no
llore, obvio que me alegre mucho pero no llegué a
las lágrimas... Sí cuando me quebré
contra Olimpo, jugando en Huracán de Tres Arroyos
un amistoso. Llore mucho.
¿El
defensor más complicado que debiste enfrentar?
Cuando jugamos la Copa contra Chivas, el central Reynoso,
era insoportable. En la Liga del sur, recuerdo el momento
en que estaban los Escudero, Fabián y Sergio, me
atendían siempre (risas)
Otro con el que nos peleábamos siempre era con Fernando
Lucas y Emanuel Cordi también, cuando enfrentábamos
a Bella Vista
¿Quién
era tu ídolo de chico?
Es obvio decir Maradona porque es el de todos, aunque también
me gustaba mucho Cannigia. Con Diego tengo una foto de cuando
lo acompañe a Rodrigo (Palacio) a su programa, en
el cumpleaños que festejó en la Bombonera.
¿El
técnico más influyente en tu carrera?
Puede ser Nelson Acosta, porque desde que llegue a Everton
mi carrera levanto mucho.
¿Alguna
vez pasaste vergüenza en una cancha?
Cuando perdimos la primera final con Almagro estando en
Huracán, porque erré el penal definitorio.
Por suerte a la semana siguiente hice el gol de la promoción
contra Rafaela y pudimos ascender.
Un
compilado de goles de Miralles, ¿con qué se
musicaliza?
No tengo un estilo en especial, pero creo que con algo de
Los Piojos quedaría bien…
¿En
Chile se escucha mucho reggaeton?
Si, mucho, aunque también han salido grupos chilenos
de cumbia o cuarteto que están a full en el vestuario
(risas).
¿Una
película favorita?
Gladiador
¿Un
programa de tele?
Cuando estaba en Bahía miraba mucho Mar de Fondo,
en el momento que estaba Eber Ludueña. Estaba genial.
¿Un
hobby?
Comer un buen asado con amigos. Cuando vengo trato de disfrutar
esas cosas… No hago demasiadas, descanso mucho, pero
pasar el tiempo con amigos es en lo que más se aprovecha…
¿Un
lugar en el mundo?
Creo que Viña del Mar es un lugar (quizás
por todo lo que viví) de los mejores. Una excelente
calidad de vida.
Un
espejo como persona
Lo de Rodrigo para mí, en su momento, fue un espejo.
Como arrancamos juntos, observaba mucho su progreso. Yo
me comparaba con lo que él lograba, para no bajar
los brazos.
Y siempre
dice que vos sos mejor que él…
Siempre lo dijo. En realidad, nosotros nos conocemos desde
que yo estaba en Algarrobo…desde muy chicos. No se
quien será mejor, pero todo lo que él logro,
no se lo quita nadie
¿Alguna
anécdota que recuerdes?
En Racing, con “Mostaza”, me han pasado miles.
Una vez estábamos en entrenamiento y nos reunió
a todos. Me mira a mi y me pregunta -¿Hablaste con
Palacio? y yo le dije: Sí, hablo todos los días.
No termino de contestarle eso que me tira… -¡No
vayas a decirle como jugamos, eh!…fue terrible (risas).
El
mejor jugador con el que te toco compartir un plantel.
Y por ejemplo he jugado con “Piojo” López
en Racing, que era un ídolo para mí. Además
de ser muy buena gente. Recuerdo vez vino con América
de México para jugar con Banfield, y como yo era
fanático antes de Cuauhtémoc Blanco, él
me consiguió su camiseta.
¿Qué
es lo que pensas cuando te ves al espejo?
Creo que el presente es muy bueno, pero nunca me olvido
lo que pasé anteriormente. Se que si hubiera hecho
las cosas de otra manera, las hubiese logrado antes.
¿Cuál
es tu deseo para este 2010?
Salud para mi familia, y seguir con este buen momento. Hay
demasiadas cosas importantes por las que jugar con el equipo.
Definime
a Ezequiel Miralles.
¡Qué difícil! Creo que es lo que dije
en toda la nota, nunca baje los brazos, siempre tuve la
convicción de que iba a llegar este momento. Y personalmente,
un tipo familiero, que le gusta estar con amigos y disfrutar
de estar con ellos.
LA
FICHA
Ezequiel Nicolás
Miralles nació el 21 de Julio de 1983, en Algarrobo.
Sus padres son Miguel Miralles y Marisa Sabugo. Tiene dos
hermanos: Benjamín (20) y Marcos (23). Está
de novio con Virginia.
Mide 1,76 metros y pesa 75 kilogramos.
Desde su debut en Liniers (en Mar del Plata, ante Banfield
por el Torneo Argentino B) acumula 242 partidos oficiales
en sus distintos equipos, con 91 goles.
Frases:
- Cuando vinimos a Bahía, iba a la media 3 con el
“Tofe” Blanco. Como acá éramos
un desastre, los últimos seis meses los hicimos en
Algarrobo por que era más fácil… (risas).

- “Lo de Rodrigo para mí, en su momento, fue
un espejo. Como arrancamos juntos, observaba mucho su progreso.
Yo me comparaba con lo que él lograba, para no bajar
los brazos.”

- “Nelson Acosta me dio la camiseta y la confianza
que necesitaba”
Juan Manuel Tucci y Luciano Delgado
Fútbol de Liga